Endeudamiento familiar insoportable
Ya me he referido en anteriores historias al consumismo atroz que padecemos, al igual que a la falta de meditación y recapacitación que impera a la hora de afrontar los gastos familiares.
Vuelvo a repetir que hablo con conocimiento de causa (debido a mi trabajo).
Para abundar en el tema, me permito exponer un ejemplo de hace unas fechas (de los muchos que se me plantean día tras día).
Se trataba de un matrimonio en el que el marido es autónomo (regenta un pequeño comercio). El comercio genera los ingresos normales para mantener a una familia. Pero como tenemos que vivir, no "al día", sino por encima de las posibilidades, se encuentran endeudados "hasta las trancas". Les cuesta "Dios y ayuda" atender a sus deudas y préstamos.
Pues bien. No se les ocurre otra cosa que solicitar OTRO préstamo para ir una semana con unos amigos a Londres de turismo. Les haces ver que no están en situación de permitirse este lujo, y les comentas que si no pueden ni atender sus préstamos actuales, ¿cómo meterse en otra deuda?.
Respuesta (muy común en estos lares): "estos cabrones del banco me deniegan el préstamo".
Reflexión que me hago: estamos acostumbrados a no hacer cálculos para lo que podemos o no podemos permitirnos, y a depender de nuestro entorno. El aparentar que se tiene cuando realmente no se tiene, es un hecho muy común desgraciadamente. Da vergüenza decir a los amigos, familia, etc., que este u otro gasto no se puede hacer por falta de liquidez. Se hace y ya está, sin valorar que cada vez la soga irá apretando cada vez más.
¡Coño, si no se puede no se puede! Tengamos prudencia, sentido común y paciencia, que todo en la vida llega.
