Fiestas del derroche y el juego
No dejo de sorprenderme año tras año al ver cómo las familias, en las navidades, se gastan la pasta (que no tienen) en tener contentos a lo que le rodean a base de regalos, a veces, absurdos.
Lo curioso del caso es que un tema vital en nuestras vidas como es el precio de los artículos, en estas fechas pasa a un segundo plano. ¡¡¡Nos la clavan y no nos importa!!! ¿Y por qué? Porque se trata de regalar por regalar.
Y de todo esto se benefician siempre los mismos: las grandes marcas y firmas que hacen un supernegocio de tontos como nosotros.
Otro tema es la puta lotería. Que si el sorteo de Navidad, que si el sorteo del Niño...Pensemos en seguir currando que es de lo que viviremos a lo largo de los años. Pero este tema llega a extremos increibles: como viajar de punta a punta del mapa para comprar un puto número porque lo ha soñado; o es el número del nacimiento del hijo del príncipe; o agotarse el mismo número que ha tocado en el anterior sorteo de Navidad (¿va a tocar el mismo número que salió en diciembre, leches?).
Pero bueno, como dicen, se trata de las fiestas de la salud (todo el mundo la desea en estas fechas) y las de "tapar agujeros" (todos dicen la misma chorrada cuando se les pregunta qué harían si les tocara la lotería). Pues nada, a comprar aspirinas y cemento, y menos lotería.
