Anécdotas en campamentos (II): jabón Lagarto
Sigo diciendo que me lo pasé muy bien en los campamentos, pero hay ciertas cosas que merece la pena contarlas.
Esto también me pasó en Arroyo Peloche (Herrera del Duque) y con 9 años, como comprenderéis, hay ciertas cosas que uno no ha hecho nunca. Como lavar la ropa todos los días. Nuestras madres nos daban una pastilla de jabón Lagarto y teníamos que lavar la ropa en unas pilas, o en un río cercano.
Tenía que lavar mi ropa y la de mi hermano que, con 7 años el pobre, sabía hacer menos cosas que yo. Hice de hermano y padre suyo. Un día, recuerdo que lavé dos camisetas (de estas malas), una blanca y otra azul marino. Al ponerlas a secar, las dejé juntas. Consecuencia: que se mezclaron los colores. Horrorizado, llamé a una monitora de mediana edad y gorda (nunca se me olvidará esa desgraciada), y le dije que había que buscar una solución para que mi madre no se enterara (la ingenuidad de un niño es enorme. ¡Cómo me iba a hacer algo mi madre por eso!).
Pues bien, ¿qué hizo esta "señora"? Adivinen...........Me "montó un pollo" (con voces incluidas), gritándome que cómo se me había ocurrido hacer algo así..... Evidentemente, mi disgusto fue increíble.
No entiendo cómo personajes como esa señora tienen la responsabilidad de un grupo de niños que en esos momentos se encuentran alejados de sus padres.
